¿Puede el PP anular los matrimonios entre personas del mismo sexo?
| Todo lo que no en Universo Gay
2011
23
Nov
¿Puede el PP anular los matrimonios entre personas del mismo sexo?
Por Diego Manuel Béjar
La respuesta es sí. Pero como soy de palabra fácil, y pese a que intenté ser breve, tras encontrarme con un montón de gente afirmando cosas que iban de lo incorrecto a lo totalmente falso (e intentando que les creyera con tanta ignorancia como convicción) me ha parecido interesante elaborar un documento completo donde explicar por qué y cómo podría pasar.
Aclaraciones innecesarias
Aunque resulte un poco (o bastante) obvio, e incluso sea un
poco ridículo tener que aclararlo, está claro que cada cual vota lo que le
parece conveniente sin necesidad de justificación alguna, entendiendo que cada
cual tiene sus propias razones. Luego está el desacuerdo, que da lugar al
debate… y que no tiene por qué ser una confrontación.
El objetivo de esta reflexión que quiero compartir con
vosotros no es el por qué hay gays que votan a un partido que se opone a
nuestros derechos, ni intentar criminalizar a nadie, ni nada de eso (más que
nada porque es un tema que ya me tiene cansado y, aunque tengo cierta tendencia
a repetirme, tampoco quiero que me acaben comparando con el ajo). Lo único que
quiero compartir (y verás como viene alguien y no lo entiende) es una reflexión
sobre lo que podría pasar y cómo sucedería. Así que aquí van dos aclaraciones
igualmente obvias y absurdas: que no soy adivino, y que en ningún momento he
ido ni voy de representante de nada que no sea yo mismo (salvo en las ocasiones
en las que sí que me han designado como tal, pero evidentemente este no es el
caso). Porque sí: esto es un artículo de opinión y lo que reflejo es mi
opinión. La mía.
También quiero aclarar que me considero demócrata, pero que
también pienso que toda democracia (incluyendo la que tenemos) es mejorable. Personalmente
opino que la nuestra se podría mejorar mucho con cuatro cosas muy básicas: 1)
que todas las personas sean iguales, sin privilegios aplicables por herencia ni
por voto; 2) que en las elecciones los votos valgan exactamente lo mismo, con
independencia de en dónde se vote o a quién, para evitar el bipartidismo y
conceptos como “voto útil” (circunscripción única); 3) que las listas de los
partidos sean abiertas; 4) un sistema jurídico en el que la independencia y
profesionalidad sea lo más relevante, sobre todo a la hora de formar parte de
las más altas instancias (las cuales deberían ser realmente independientes),
con independencia de preferencias políticas personales. Obviamente, es una
opinión y es discutible, pero me gusta dejarla encima de la mesa para que nadie
piense que estoy ocultando una ideología o nada extraño. También aclaro que
esto lo pensaba durante el gobierno de Aznar, durante el de Zapatero, y lo sigo
pensando ahora.
Efectivamente, es muy triste tener que ir por la vida con
semejantes aclaraciones, pero cuando la susceptibilidad está a la orden del día
y es de lo más normal del mundo que cuando dices algo que no gusta a alguien
(por muy documentado que esté lo que dices) ya te montan una biografía política
y unas intenciones así porque sí, como que uno ya se cura en salud. No porque
no le insulten, que cuando hablas de política te acabas acostumbrando, sino
porque uno se cansa de respuestas necias.
El PP ha ganado las elecciones por mayoría absoluta
Esto ya lo sabemos todos. El PP ha ganado por mayoría
absoluta, tras haber anunciado que apostará por la economía y el crecimiento
del empleo, y haber dejado claro que será a base de recortes. Unos recortes que
aún no se han aclarado, pero que seguramente afectarán a todos los ámbitos, y
que desde
el PP advierten que generarán descontento. Vamos, que antes de ganar las
elecciones ya nos iban preparando para lo que se nos viene encima. Pero el
propósito de este artículo no es hablar sobre esos recortes, que no son novedad
para nadie y todo el mundo cuenta con ellos, ni tampoco de su conveniencia.
Al margen de que los mercados imponen estos recortes (cosa
que Rajoy
ya ha descubierto en carnes propias) y que ya sabemos lo que ha pasado con
los países que no han cedido a las exigencias de los mercados, obviando
reflexiones sobre si se debe ceder a las exigencias de los mercados o el
sistema electoral (cuya injusticia en beneficio del bipartidismo daría para un
artículo aparte), parece bastante obvio que una mayoría ha cedido, al votar al
PP, que hay que hacer recortes.
He dicho que no iba a hablar sobre el sistema electoral,
pero si me voy a permitir hacer un apunte. Cuando hablamos de mayoría no nos
referimos a la mayoría de la población. Tampoco nos referimos a la mayoria de
los votantes. Nos referimos al partido más votado. El cómo es posible que tenga
mayoría absoluta un partido que ha sido votado por menos de la mitad de los
votantes, es sólo una de las peculiaridades del sistema electoral.
En cualquier caso, el resultado es que el PP ha obtenido
mayoría absoluta anunciando que creará empleo a costa de hacer recortes, muchos
recortes, y que en el sistema democrático actual (porque hay muchos tipos de
democracia, y no se es antidemócrata por desear una democracia distinta) eso es
lo que hay, y ya está. Puede parecer bien o mal (a la mitad de la población no
le parece muy bien, en vista de los resultados
electorales en votos, es decir, personas, porque frente a 10.830.693 votos
al PP, hubo 13.759.864 votos a otras opciones, y eso sin contar con casi 10
millones de abstenciones y los más de 600.000 votos entre nulos y en blanco),
pero es lo que hay. E insisto en que el objetivo no es discutir el resultado de
las elecciones, si bien os podéis imaginar que no me hace mucha gracia (más que
el que tengamos un gobierno del PP, lo que me preocupa es que haya un gobierno
en mayoría absoluta, que es algo que nunca ha traído nada bueno para el país,
sobre todo porque la mayoría absoluta no es por el número de votos reales sino por
el reparto según la ley electoral actual). Pero es lo que tenemos.
Esto es un portal gay
Por si alguien no se había dado cuenta, Universo Gay es un portal de temática
gay dirigido a público gay (entendiendo gay en el sentido anglosajón, tanto
para hombres y mujeres, e incluyendo transexuales y bisexuales, porque al final
estamos todos en el mismo barco). Por esta razón, de lo único que quiero hablar
en esta reflexión pública que comparto con vosotros es de cómo afecta el
contexto político actual a la situación de las personas LGTB. No voy a hablar
de los posibles recortes en materia de educación y sanidad (entre otros temas)
ni de cómo se pueden ver afectadas leyes como la del aborto, dependencia… No
porque no me parezcan temas importantes (obviamente lo son), sino porque este
es un portal con una orientación muy clara que no pretende sustituir a
periódicos genéricos donde ya se analizan esos temas. Además, mientras que la
mayoría de los recortes que aplicará el PP son bastante evidentes y no hay
mucha duda ni ambigüedad sobre ellos (ya han explicado que la ley de
dependencia no es sostenible, que hay que revisar los costes de la sanidad, que
no toda la educación tiene por qué ser gratuita o tan barata, parece claro que
revisarán la ley del aborto…), en referencia al tema LGTB hay mucha persona
LGTB que afirma haber votado al PP y que está convencida de que el colectivo
LGTB no sufrirá ninguna reducción en sus derechos.
Personalmente no me parece muy coherente que alguien sea
LGTB y vote a un partido que, con independencia de que sea de derechas o de
izquierdas, está claramente en contra de sus propios derechos. Pero como ya he
dicho antes, eso es una opinión mía y cada cual es muy libre de hacer lo que le
apetezca. Ahora bien, dejando claro que cada cual por supuesto que vota lo que
le sale de las narices (u otras partes de su organismo, ya sea metafórica o
literalmente), lo que no puedo aceptar es que me afirmen categóricamente y
desde la mayor de las certezas que en materia LGTB no va a haber ninguna merma
de derechos. O dicho de otra manera, vota lo que te apetezca que es tu derecho,
pero no me mientas a la cara porque no soy imbécil. Que ninguno de los dos
sabemos lo que va a pasar, pero mientras yo planteo una hipótesis razonable y
argumentada sobre lo que podría pasar (o no), tu me estás asegurando con la
máxima certeza y sin lugar a dudas que es lo que va a pasar, que encima resulta
que contradice todo lo que el PP está diciendo, así que no pretendas explicarme
quién es el radical o quién va de listo. Sobre todo porque tampoco estás
poniendo en buena posición tu propia inteligencia: si votas a un partido (el
que sea) esperando que en determinadas materias no haga lo que se espera que
haga… ¿por qué crees que en el resto de materias si lo hará?
Así que, efectivamente, esto es un artículo donde quiero
compartir una reflexión sobre cómo puede afectar a los derechos de las personas
LGTB esta mayoría absoluta del PP. Como ya dije antes, no soy adivino así que
esto no es una predicción de futuro, sino un análisis sobre algo que puede
ocurrir aunque otros se empeñen en afirmar que no ocurrirá.
Lo que voy a analizar son básicamente tres asuntos:
- Asociacionismo.
- Educación para la ciudadanía.
- Matrimonio civil.
Pero antes vamos a revisar cómo quedan compuestas unas
instituciones básicas con esta mayoría absoluta del PP.
El Senado y el Congreso
En el Congreso el PP pasa a tener 186 escaños,
frente a un total de 350. No llega a 3/5 de los escaños (luego hablaremos de
por qué esto es importante), pero casi, sobre todo si sumamos los escaños de
otros partidos que tradicionalmente han apoyado al PP en determinados asuntos. La
mayoría de 3/5 se consigue con 210 escaños.
En el Senado, que en principio parece una institución sin
mucha utilidad pero que cuenta para determinadas cosas con su importancia, la
mayoría del PP es impresionante: el PP cuenta con 136 senadores
de un total de 208. Y ojo, porque en el senado el PP si tiene esa mayoría de
los 3/5 que significa que cualquier trámite que pase por el Senado acabará
exactamente como quiera el PP. Vamos, que directamente podríamos hacer
desaparecer el Senado y convertirlo en lo que diga al PP, porque el resultado
será el mismo (eso si: nos ahorraríamos 208 sueldos de senadores).
Lamentablemente, eso no es lo único que implica esa mayoría de 3/5.
¿Qué significa esto? Que cualquier ley del PP puede
tramitarse de urgencia por el Congreso, sin mayor discusión porque ya tienen
mayoría absoluta, o bien por trámite normal pasando por el Senado, donde
igualmente será lo que el PP quiera. Podrán hacer el paripé de debatir, crear
grupos de trabajo y lo que quieran, pero al final el PP tiene la última palabra
porque tiene mayoría absoluta tanto en el Congreso como en el Senado.
Consejo General del Poder Judicial, Tribunal Supremo
y Tribunal Constitucional
A veces parece que lo de la separación de poderes es un poco
ficticio. Por ejemplo, la justicia. Ahí tenemos el Consejo General del Poder Judicial
(CGPJ), el Tribunal
Supremo (TS) y Tribunal
Constitucional (TC). Estas tres instituciones son muy importantes a nivel
legal, por lo que es vital conocer su composición.
El CGPJ tiene
como principal función velar por la garantía de la independencia de los jueces
y magistrados frente a los demás poderes del Estado. Se compone de 20 jueces y
un presidente. ¿Quién elige a estos jueces? Los eligen a medias el Congreso y
el Senado por mayoría de tres quintos. Las asociaciones profesionales de jueces
hacen una primera lista de 36 candidatos. De ellos en una primera ronda el
Congreso selecciona a 6, luego el Senado elige otros 6 de entre los que quedan,
luego el Congreso otros 4, y luego el Senado los 4 restantes. Es un poco como
cuando éramos niños, para hacer los equipos en el recreo, ¿verdad? Dado que en
el Senado el PP tiene más de los 3/5, ahí tienes que directamente 10 jueces
serán los que el PP diga. En el Congreso no tienen los 3/5 necesarios pero casi
(necesitan 210, de los cuales el PP tiene 186, y no le resultará muy difícil
conseguir los 24 que le faltan: solo CiU ya tiene 16), por lo que es de esperar
que al menos 6 (yo diría que hasta 8) de los jueces del CGPJ elegidos por el
Congreso serán los que diga el PP. A esto hay que sumarle el presidente,
teniendo en cuenta que los dos que ha habido desde 2001 han sido de corte muy
conservador. Es decir, que en la próxima renovación del CGPJ la gran mayoría de
sus miembros (prácticamente todos, yo calculo que en torno al 90%) estarán
designados por el PP.
El Tribunal Supremo
es el tribunal de última instancia en todos los casos, salvo cuando afecte a
lesión de derechos y libertades constitucionales, donde manda el Tribunal
Constitucional, o que en el ámbito penal el Rey aplique el derecho de gracia
(indulto). Quitando estas dos excepciones, una sentencia firme del TS no puede
ser apelada ni recurrida. Está compuesto por un presidente y un número
indeterminado de magistrados. ¿Quién elige a estos magistrados? ¡El CGPJ! Es
decir, que si tenemos un CGPJ con una clarísima mayoría de conservadores, sería
bastante normal que el TS acabe siendo también de mayoría conservadora.
El Tribunal
Constitucional es el sumo intérprete de la Constitución Española. Por
ejemplo, si el matrimonio homosexual o permitir que los homosexuales adopten es
constitucional, conforme al recurso que está presentado. Sólo está sometido a
la Constitución Española y a la Ley Orgánica que lo regula, por lo que es
independiente. Bueno, independiente según cómo se mire, porque está integrado
por 12 miembros que son designados de la siguiente manera: 4 por mayoría de 3/5
en el Congreso; 4 por mayoría de 3/5 en el Senado; 2 por el Gobierno; 2 por el
CGPJ. Es decir, que en la situación actual el PP designa a los 2 del Gobierno,
los 4 del Senado, previsiblemente 3 ó 4 del Congreso, y los otros dos los
designa el CGPJ, con mayoría conservadora y presidente conservador. Dicho de
otra manera, de los 12 miembros del TC, entre 11 y 12 de ellos estarán
directamente vinculados al menos ideológicamente con el PP (o como mínimo serán
del agrado del PP), así que cualquier resolución sobre si alguna medida del PP
es constitucional… es como si la tuviera que resolver el PP.
Es decir, que cuando terminen de renovarse el CGPJ, TS y TC…
las más altas instancias a nivel judicial tendrán una abrumadora mayoría de
jueces y magistrados conservadores, designados directa o indirectamente por el
PP.
Supongamos que consideras que te perjudica una ley del
gobierno del PP o la interpretación que hace un juez de esta. Una ley aprobada
sin ningún problema (y además con una velocidad raramente vista, porque no hay
nada que negociar ni pactar, al haber mayoría absoluta en las dos cámaras). ¿A
quién vas a llamar? ¡A los cazafantasmas! Si, mejor llama a los cazafantasmas,
porque como quieras llevarla a las más altas instancias… Vamos, que si no te
gusta lo que hacen los congresistas y senadores del PP, puedes reclamar a las jueces
que ha puesto el PP.
Por supuesto, se presupone la imparcialidad de los jueces, y
que no actuarán cegados por su ideología personal. Sin embargo, también es un
hecho que tradicionalmente no es difícil adivinar qué resolución tomarán CGPJ,
TC y TS en función de su composición. Sobre todo porque a estas instituciones
nunca llegan cosas totalmente disparatadas (al menos no habitualmente), sino
que su función consiste, precisamente, en tomar resoluciones sobre temas que
son interpretables y sobre los que realmente caben distintas interpretaciones.
Y a la hora de interpretar las cosas, quieras que no, por muy imparcial que
seas, donde hay una interpretación por fuerza están las creencias y la
ideología de cada uno, que al final no son más que un conjunto de ideas sobre
lo que es justo y correcto.
Asociacionismo
El asociacionismo será (es) una de las principales víctimas
de la crisis. Muchas asociaciones, aunque tienen recursos propios y cuotas de
socios, están en proyectos muy costosos y necesitan subvenciones. Y a nadie se
le escapa que las subvenciones para temas sociales y culturales será lo primero
que se recorte, porque de hecho ya llevamos tiempo viendo recortes al respecto.
Esto no es un tema exclusivo de las asociaciones LGTB, pero nos afectará
igualmente como colectivo (mal de muchos, consuelo de tontos).
Por cierto, hablando de subvenciones, me gustaría aprovechar
para comentar (si te lo crees bien, y si no me da igual) que en la calle
Pelayo, en Madrid, una pintada acusando al PSOE de estar detrás del 11M lleva
como mínimo 3 años puesta, mientras que en la misma calle, a la misma altura,
en la pared de enfrente, una pintada denunciando que el PP había retirado las
subvenciones para las asociaciones de VIH no duró ni cuatro horas, siendo la
pared no sólo limpiada por el Ayuntamiento, sino que se llegó a pintar toda la
pared para no dejar ni rastro. Yo trabajaba justo enfrente: llegué a trabajar y
la pintada aún no estaba; salí a fumar y la pintada había aparecido; salí de
trabajar y ya la estaban limpiando; al día siguiente hasta lo habían pintado.
Que con esto no defiendo las pintadas, pero que me parece que si hay que
limpiar el lado de los impares, también habrá que limpiar el de los pares.
Tal vez sea momento de acercarse a una asociación LGTB y ver
alguna manera de ayudar. No hace falta ayudar con dinero (de hecho,
generalmente se valora más ayudar como voluntario que la aportación de una
cuota mensual, que además suele ser menos de lo que cuesta entrar en una
discoteca). Y oye, también se liga en las asociaciones, es una forma más de
conocer gente. Hay muchísimas asociaciones: algunas genéricas, otras
mayoritariamente compuestas por chicas, asociaciones de transexuales… Puedes
ir, preguntar qué hacen, ver cómo lo hacen… tal vez encuentres algo con lo que
te identifiques y te pueda interesar echar una mano. Tampoco tienes que
comprometerte de por vida.
Educación para la Ciudadanía
Educación para la ciudadanía es una materia que pretende
educar a los menores en valores constitucionales y democráticos. En el caso
concreto de los LGTB, se enseñaba a los menores conceptos como que existen las
personas homosexuales, transexuales y bisexuales, que no está bien juzgar o
agredir a alguien por ser LGTB, que estas personas pueden formar parejas e
incluso casarse y tener hijos que podían ser naturales de relaciones
anteriores, por fecundación artificial o adoptados, que no era malo ser LGTB y
que si lo eras no debías sentirte mal por ello, porque de lo que se trataba era
de educar a tus compañeros para que te respetaran como a cualquier otro.
Al margen de lo mucho que llama la atención que lo
consideren adoctrinamiento precisamente quienes defienden las clases de
religión en los colegios, forma parte de Educación. Y es tradicional que cuando
hay un cambio de gobierno con él llegue una reforma educativa. Sobre todo si
ese gobierno tiene mayoría absoluta. Así que es de esperar una reforma
educativa (como siempre) en la que ya de paso desaparezca Educación para la
Ciudadanía, ya que es una asignatura que nunca ha gustado al PP. Bueno, por eso y porque
viene en su programa electoral.
Es decir, que de aquí a dos años como máximo tendremos una
reforma educativa (casi diría que más pronto que tarde), seguramente bajo el
pretexto de formar y capacitar mejor de cara al empleo, en la que habrá
desaparecido Educación para la Ciudadanía. El procedimiento sería rapidísimo: proyecto
de ley del PP, se aprueba por mayoría en el Congreso, el Senado le da el visto
bueno, hay entre dos y seis semanas de manifestaciones estudiantiles (como pasa
con todas las reformas educativas) y un par de meses después ya nadie se
acordará de nada de esto ni de lo que ha pasado.
Matrimonio civil: El recurso de
inconstitucionalidad
Como sin duda sabréis, se aprobó durante la primera
legislatura de Zapatero la ley 13/2005: ley
que permite los matrimonios homosexuales. Una ley que iba en el programa
electoral del PSOE (que, por cierto, se diga lo que se diga, en el programa del
PP en 2004 no iba absolutamente nada referente a parejas de hecho), y que se
aprobó por mayoría absoluta en el Congreso a pesar de que el PP consiguiera
vetarla en el Senado (cosa que ahora con cualquier propuesta del PP no pasará,
porque ellos solitos tienen mayoría absoluta en las dos cámaras). Recuérdese
que, durante el debate sobre la ley realizado en el Senado, el PP no tuvo mejor
ocurrencia que llevar a declarar a Aquilino
Polaino, un Catedrático de Psicopatología de la Universidad Complutense defensor
de los exorcismos
y de las terapias
de electroshock, creando no poca polémica.
Lo que parece ser que mucha gente no se ha enterado aún, es
que se trataba de una ley sencillísima: básicamente es una reforma que añade un
párrafo al Código Civil para aclarar que “El matrimonio tendrá los mismos
requisitos y efectos cuando ambos contrayentes sean del mismo o de diferente
sexo”, así como para modificar en distintos sitios las palabras “marido y
mujer” por “cónyuges” y “padre y madre” por “progenitores”. Ya está, así de
simple fue que España se convirtiera en el tercer país del mundo en reconocer
este tipo de uniones.
Hay que tener en cuenta que esta era la manera más justa de
hacerse una equiparación de derechos, ya que simplemente lo que antes estaba
vetado para determinado colectivo social, ahora está abierto a todo el mundo
con independencia de su orientación sexual, con todas sus consecuencias. Al
hacer una modificación tan sencilla en el Código Civil no existe un
ordenamiento jurídico para heterosexuales y otro distinto para homosexuales:
simplemente es la misma cosa y se aplica a todos por igual.
Como era de esperar, el PP presentó un recurso
ante el Tribunal Constitucional. Un recurso que, curiosamente, todavía no
ha sido resuelto, como si hubiera estado a la espera de un nuevo gobierno del
PP. Este recurso no apareció por arte de magia, ni nadie fue obligado a
presentarlo. El recurso lo presentaron 50 diputados del PP. Cuando se le ha
preguntado recientemente a Rajoy sobre este recurso, siempre ha dicho más o
menos lo mismo: que el recurso está puesto y que el
PP esperará a ver qué decisión toma el Tribunal Constitucional.
Desgraciadamente, también hace poco, un periodista quiso replantear el tema,
preguntándole si se comprometía a mantener los matrimonios entre personas del
mismo sexo si el Tribunal Constitucional finalmente fallaba que eran correctos.
La respuesta de Rajoy fue bastante
concisa: “no”.
Simplificando todo esto, el PP tiene un recurso de
inconstitucionalidad presentado en el Tribunal Constitucional, apelando a que
es inconstitucional que los homosexuales se casen entre ellos. Rajoy se niega a
retirar ese recurso y dice que esperará a saber lo que dice el Tribunal
Constitucional. Esto significa que si el Tribunal Constitucional dice “no” a
los matrimonios entre personas del mismo sexo, directamente se acabaría con la
ley, siendo inapelable ya que es un fallo del Tribunal Constitucional. Sin
embargo, si el Tribunal Constitucional dice “sí”, Rajoy se está reservando, sin
ningún disimulo, la posibilidad de anularlos igualmente. La pregunta no es si
puede hacerlo (¡que puede!) sino si lo hará.
Matrimonio civil: Mucho más que una palabra
El matrimonio civil entre personas del mismo sexo es mucho
más que una palabra… y como palabra tampoco es lo que pretenden hacernos creer.
1) Matrimonio
no es una palabra exclusiva de la religión católica. Ya existían matrimonios
antes del catolicismo, igual que existían y existen matrimonios en otras
religiones. Que el matrimonio sea un sacramento (cuando se realiza entre
parejas heterosexuales bautizadas en una iglesia, mediante una ceremonia
celebrada por un sacerdote) no significa que el matrimonio sea algo exclusivo
de ninguna religión concreta. De hecho, en realidad de lo que estamos hablando
realmente es de matrimonio civil. Es un matrimonio que no está reconocido por
la iglesia y que no se está planteando que sea reconocido por esta.
2) Etimológicamente
matrimonio no implica que tenga que haber una mujer. Matrimonio viene del
derecho romano (y no del canónico), y etimológicamente vendría a significar el
derecho que se le concede a la mujer para concebir. Así que si nos ponemos en
plan estricto, si estarían permitidos los matrimonios entre mujeres (las cuales
podrían casarse, pero también por etimología se encontrarían con que no podrían
tener patrimonio), mientras que no se permitiría el matrimonio entre personas
estériles, aun cuando fueran de distinto sexo. Y aunque efectivamente el
matrimonio católico pueda ser declarado nulo (como si nunca hubiera existido)
cuando uno de los cónyuges es estéril, estamos hablando de matrimonio civil que
se rige por otras reglas: por reglas civiles.
3) Que
se llame matrimonio no tiene por qué ser una ofensa para los católicos. Por
supuesto un católico es libre de ofenderse, pero en cualquier caso no debería
ofenderse más que ante un matrimonio islámico o por cualquier ritual de estos
exóticos, por ejemplo. Aunque si alguien se ofende por lo que dos personas
adultas hagan para consigo mismas… es que tiene un problema. Nadie le obliga a
casarse, sólo es que no se meta en si otros quieren hacerlo o no. De hecho, yo
mismo tampoco tengo intención de casarme, pero no por ello voy a decir a otros
que lo hagan o que no lo hagan. Incluso aunque considerara que casarse es un
gran error, seguiría siendo mi opinión y si alguien quisiera hacerlo, me daría
exactamente igual. O esa es la teoría, al menos si eres una persona emocional y
psíquicamente estable, lo cual en los tiempos que corren reconozco que es mucho
pedir.
4) También
es falso que sólo sea una palabra y que tampoco es tan importante. Si no fuera
importante hace tiempo que el PP hubiera retirado el recurso de
inconstitucionalidad (¡ni lo habrían presentado! ¡ni hubieran ido a las
manifestaciones!), o Rajoy al menos habría dicho, cuando se le preguntó siete
años después, que aceptaría la decisión del Tribunal Constitucional.
5) Sólo
hay una razón para pretender que no se llame matrimonio: que no se quiera que
sea igual. Porque no nos engañemos: el propio recurso no se opone únicamente al
uso de la palabra matrimonio. También se opone a temas como la adopción. No se
trata de que no sea el mismo nombre, sino de que tampoco tenga los mismos
derechos.
6) La
única manera de que haya igualdad en el asunto del matrimonio es que se llame
igual. Que sea la misma cosa, pero con otro nombre, es un insulto a la lógica,
la razón y a la inteligencia en general. Porque si no se llama matrimonio, es
porque se considera que no lo es. Así que si se hace cualquier otra ley para
que se llame igual, al no ser algo tan simple como la ley actual que se limita
a decir que es aplicable a parejas tanto heterosexuales como homosexuales,
sería necesario no modificar el Código Civil, sino hacer un ordenamiento
jurídico completo aplicable sólo para los homosexuales, que incluyera temas tan
importantes como herencias, descendencia, decisiones vitales en intervenciones
médicas, hipotecas y hasta los vis a vis en las cárceles. Temas que están en
todo tipo de reglamentos y no sólo en el Código Civil. Y al margen de que ya
sea discriminatorio el mero hecho de que una cosa tenga distinto nombre si se
aplica a heterosexuales que si se aplica a homosexuales, lo que sería un
insulto desde el punto de vista social y una sinrazón desde el punto de vista
jurídico sería que hubiera un ordenamiento jurídico para los matrimonios (sólo
heterosexuales) y otro “igual pero que no se llama igual porque es lo mismo
pero no es igual no sé si me entiendes, maricón” aplicable a las personas
homosexuales. Que a lo mejor es una manía mía, pero el concepto de un
ordenamiento jurídico paralelo sólo para homosexuales me chirría hasta el punto
de que me parece que me va a reventar el tímpano. Claro que también se puede
hacer una ley de parejas de hecho aplicable a todo el mundo, pero aparte del
absurdo que supone hacer una ley para todos sólo para que unos no se quejen (hay
un caos tremendo al respecto, sobre todo cuando ya está legislado en distintas
comunidades) el problema seguiría siendo el mismo: un reglamento jurídico
exclusivo para personas heterosexuales, de manera que los heterosexuales pueden
acogerse a una fórmula “para todos” o bien utilizar la fórmula “exclusiva”,
mientras que los homosexuales no pueden elegir y se tienen que quedar con la
fórmula “light”.
Matrimonio civil: ¿Puede derogarse?
Por supuesto que puede derogarse. Cualquier ley puede
derogarse. Otra cosa es que no se haga constantemente por coherencia, pero se
puede hacer. Ya pasó en California… ¡dos veces! La primera vez se anularon los
matrimonios gays, y la segunda vez fue incluso peor, porque se anuló la ley que
permitía los matrimonios gays de tal manera que nadie más podía casarse, pero
quien estaba casado tampoco podía divorciarse.
¿Cómo sería? Hay dos formas:
1) El Tribunal Constitucional resuelve el recurso de
inconstitucionalidad presentado por el PP, fallando que efectivamente la ley
que permite los matrimonios homosexuales no es constitucional. Ya está, el
fallo es inapelable, punto final. Y ojo porque… ¡recordemos quién va a decidir
la composición del Tribunal Constitucional! Lo único que puede variar es que,
al igual que pasó en California, el tribunal decida si los matrimonios ya
celebrados se mantienen, o si por el contrario se declara la nulidad de toda la
norma y quedan anulados. Aunque es mirar muy hacia el pasado, en España ya
vivimos una situación más exagerada y caótica, cuando durante el franquismo
se declararon nulos los matrimonios civiles y los divorcios: gente que
estaba divorciada de repente seguía estando casada, y gente que estaba casada
ya no lo estaba… ¡No digamos ya de quien se casó por lo civil después de
divorciarse!
2) Aunque el Tribunal Constitucional muestre su conformidad
con la ley y rechace el recurso de inconstitucionalidad, recordemos que Rajoy
ni siquiera se ha comprometido a acatar esa decisión. Así que todo queda en si
Rajoy quiere quitar los matrimonios homosexuales o no, y si el trabajo se lo
hace el Tribunal Constitucional o tiene que salpicarse un poco.
En el caso de que Rajoy quisiera acabar con los matrimonios
homosexuales, hay que tener en cuenta que no podría modificar la ley, ya que
esta básicamente consistió en añadir una frase al Código Civil, de manera que o
lo quita o lo deja como está. Directamente haría una nueva ley para dejar el
Código Civil como estaba. El único matiz es que si Rajoy hace una ley para anular
los matrimonios gays, seguramente quien estuviera casado seguiría casado… y el
que no se haya casado que se olvide.Ya sabemos el procedimiento: se hace un
proyecto de ley, se presenta en el Congreso, lo aprueban por mayoría (para eso
tienen mayoría absoluta), se debate en el Senado, y como allí tienen una mayoría
tan absoluta que la seguirían teniendo aunque casi la mitad de los senadores
del PP se abstuviera… se aprueba igualmente. ¡Ya está! Fresquito y a medida,
resuelto en un mes (puede que mucho menos, todo depende de la prisa que quieran
darse). Cuando quieras reaccionar ya lo tienes publicado en el BOE.
Matrimonio
civil: ¿La amenaza es real? ¿Cuándo sucedería?
Efectivamente, la amenaza es real. No sería ahora, ya que
por lo menos podemos esperar que efectivamente la prioridad del PP es la
economía, el empleo y salir de la crisis. Sin embargo, conforme vaya pasando el
tiempo, se irán renovando las altas instancias judiciales, tomando los
conservadores más fuerza dentro de estas. Así que pasados dos o tres años, nada
les impedirá anular los matrimonios homosexuales… si quieren hacerlo. Y lo peor
de todo es que me temo (y es un temor personal) que si el PP nos saca de la
crisis, cuando la gente esté calentita en su casa, con su trabajo y su comida
en el plato, si les dicen “vamos a quitar los matrimonios gays”, a nadie le va
a importar: “si a mí me va bien, qué más me da que los gays se casen o no”.
Porque recordemos que lo que dicen las encuestas no es que la mayoría de los
españoles quieran que los gays puedan casarse… sino que les da igual. Que les
da igual tanto si pueden como si no. ¿Que se pueden casar? ¡Pues vale! ¿Que ya
no? ¡Pues mira qué trauma! Sencillamente no es asunto suyo. Y lo cierto es que
no lo es, el problema es que tampoco debería serlo del Estado.
En mi opinión, si el PP dice de anular el matrimonio
homosexual dentro de unos años, sobre todo si coincide con una mejora de la
economía (que es de esperar, porque si económicamente lo que nos espera es un
futuro peor, mejor nos morimos ya directamente), a nadie le va a importar una
mierda lo que le pase a los maricones y las bolleras. Cada uno va a mirar por
lo suyo y punto. Es triste, pero vivimos en una sociedad muy egoísta.
Afortunadamente (si buscamos algo de esperanza), nada de
esto significa que vayan a anular los matrimonios homosexuales. Sólo que
podrían hacerlo. La mala noticia es que si estuviera claro que no quieren
hacerlo… bueno, han tenido bastantes años para retirar el recurso de
inconstitucionalidad… ¡pero es que Rajoy ni siquiera ha sido capaz de decir que
aceptaría la decisión del Tribunal Constitucional, que hubiera sido una manera
fina de echar balones fuera sin mojarse ni implicarse! Al final lo que nos
queda es cruzar los dedos y esperar que en realidad toda esa ambigüedad sobre
los matrimonios homosexuales fuera sólo una pose para no descontentar a las
bases más de derechas y religiosas. Otra cosa aparte es, si se viera obligado a
elegir entre enfadar a los más radicales o enfadar a los homosexuales, qué opción
elegiría. Y ahí me parece que tenemos las de perder. Porque en el PP, aunque
sepan que hay gays en sus filas (nunca oficialmente, por supuesto), siguen
pensando que los gays son un artilugio de la izquierda.
¿Qué podemos hacer?
No se acaba el mundo. Puede que todo sea sólo una sospecha.
Una sospecha que como os he comentado puede darse realmente. Pero no tiene por
qué pasar. Lo que hay que hacer es estar preparados. Tampoco hay que hacer
grandes cosas ni prepararse para la guerra.
-
Estar informado, interesarse por lo que pasa, ser
críticos con el gobierno (gobierne quien gobierne), ser críticos incluso con lo
que os estoy contando en estas líneas (os juro que iba a ser breve)…
-
Asociarse puede ser una buena idea, en ciudades como
Madrid tienes un montón de asociaciones, dos de ellas directamente con gran
porcentaje de afiliados de derechas (que no te digan tampoco que asociarse es
cosa de progres), y todas ellas con enfoques ligeramente distintos. Trabajando
en la misma línea, trabajando conectadas, pero cada una con su propia línea. Y
si vemos que la amenaza sobre nuestros derechos como personas LGTB empieza a
ser más real… estar preparados para ser visibles, gritar con todas nuestras
fuerzas que no estamos dispuestos a ser pisoteados.
-
La visibilidad también es muy importante. Cada cual es
libre de decidir sobre su vida, incluyendo si quiere ser visible o no, si
quiere estar en el armario o no. Y cada cual tiene sus circunstancias (no sólo
los que no han salido del armario: quienes lo hemos hecho también teníamos
circunstancias, no somos extraterrestres). Los que hemos salido del armario
sabemos lo difícil que es (porque ya lo hemos hecho, obvio, ¿no?) pero también
sabemos que es un antes y un después, que no siempre es fácil, pero que al
final es muy positivo. Y que no sólo es positivo para ti, sino también para los
demás: porque cuantos más seamos, cuanto más visibles seamos, mejor percibidos
estaremos por la sociedad. Porque al ser visible ayudas a que el gay no sea el
mariquita que sale en determinado programa de televisión, sino que aportas tu
propia forma de ser gay. Y haces que para tu entorno los gays no sean “los
otros”, como un concepto abstracto que “si, existe, por ahí anda, yo qué sé”,
sino que formen parte de su “nosotros”.
Acerca de Diego Manuel Béjar
Diego Manuel Béjar es un emprendedor altamente relacionado con Internet, autor del portal Chueca.com y actualmente director de Looping Media (Geomundos.com, UniversoGay.com...). Está considerado como uno de Los 100 gays del año 2000 (revista Zero, 2001) y uno de Los 25 gays con más poder (diario El Mundo, 2006).
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Pues que quieres que te diga, Diego. Que tienes toa la razón en todo lo explicado. Me lié un poco pero fuiste muy concreto en muchas cosas que yo por lo menos ignoraba. Un saludo y buen artículo explicativo. Me gustó.
Por nnmalo - 23/11/2011 22:33
Me encantó el artículo, no conocía muy bien como eran los nombramientos en la alta justicia.
Estoy de acuerdo con lo que dice Diego, aunque creo que quedará solo en una sospecha. El PP es un partido homófobo y quienes le presionan contra el matrimonio igualitario son más homófobos aún, pero no creo que Rajoy tenga suficientes coj... de quitar la ley de matrimonio igualitario, sería buscar rechazo social a lo tonto, aunque nunca se sabe por donde puede salir por lo que hay que estar preparado para mostrarle el obstáculo que no encontrará en el Congreso.
Aún así, que haya estado jugando y continúe jugando con la derogación de los derechos de miles de parejas y familias para conseguir el apoyo de las bases de ultra-derecha no debería tener cabida en este país, aunque más de 10 millones hayan votado a alguien que lo más profundo que ha dicho es que para acabar con el paro "hay que crear empleo"... verás cuando le diga a la UE que para calmar a los mercados hay que dar confianza...
http://blogs.publico.es/manel/files/2011/11/1 7-Novembre-11blog.jpg
http://blogs.publico.es/vergara/file s/2011/11/2011-11-15.jpg
http://blogs.publico.es/vergara/f iles/2011/11/2011-11-21.jpg
Por trisexual - 24/11/2011 0:10
Sólo nos queda confiar en que los miembros del Tc, sean "como Dios manda", e hilen fino... porque sino, estamos "apañaos". Se supone que los miembros del Tc, interpretan la ley independiente de su ideología política personal... ¿No? Pues eso, espero que "hilen fino"... Porque creo que a todas luces el matrimonio igualitario esClaramente constitucional... Bss. Alb
Por cisneblanco - 24/11/2011 1:38
Todo depende de lo fuerte que le aprieten las tuercas la ultra-derecha y los curas, como este vea peligrar el chollo que se a montado anula lo que sea, con tal de seguir en la poltrona y sinó al tiempo, ojalá me equivoque.
Muy buen artículo Diego.
Por eliceskool - 24/11/2011 1:47
Diego, yo pienso, que el PP no tardará en eliminar la ley, si es qeu lo quiere hacer. A rocuo no le ha faltado tiempo para recordárselo.
Por eduardovlc_returns - 24/11/2011 9:50
Diego, me quito el sombrero ante tu artículo, buenísimo
un saludo
Por harvey - 24/11/2011 10:29
Podría pasar que para las próximas elecciones la mayoría de españoles tuvieran trabajo y se sientan muy satisfechos calentitos en sus casas. Pero lo que se adivina es un desgaste tremendo del PP con las reformas económicas que van a acometer. En estos tiempos de crisis gobiernos surgidos con mayorías absolutas han caído antes del fin del mandato. Y en cierto modo ha sido una suerte que el PP haya sacado mayoría absoluta en vez de haber sacado una mayoría relativa que le hubiera permitido justificar sus errores en no poder desarrollar su programa completamente.
Quiero decir con esto que no creo que al PP le interese una dosis extra de impopularidad derogando el matrimonio igualitario cuando van a recibir tantos palos de la calle.
Otra cosa es que el constitucional no se pronuncie pronto y espere a que haya una mayoría de jueces del PP para emitir su opinión sobre el matrimonio igualitario. Entonces el PP podrá ampararse en sus jueces para justificar la desigualdad legal de los españoles.
Por daniabdera - 24/11/2011 14:15
No nos olvidemos, que aunque el TC se pornuncie en contra, siempre queda el recurso ante los tribunales europeos, o de derechos humanos.
Y si no, todos a la calle. revolución al canto. Ocupemos las plazas cmo lo hacen los egypcios.
Por eduardovlc_returns - 24/11/2011 14:53
Diego, quiero felicitarte por este artículo super aclaratorio.
Yo estuve en la última votación en el Congreso allá por el año 2005, cuando se reformó la ley, en esos momentos tenía pareja, él estaba en otra sala, cuando terminó la votación salí a la calle, la cadena CNN + quería entrevistarme y sólo pude echarme a llorar de la emoción por el momento histórico que acababa de vivir. Hoy siento tristeza porque creo que muchos y muchas hemos olvidado nuestra historia y siento verguenza por toda esa gente que sufrió persecución, incluso cárcel sólo por ser "diferentes". Sí que creo que el PP con esa mayoría parlamentaria que tienen harán lo que les dé la gana. Sentí tristeza cuando las representantes del Congreso y del Senado por Fuerteventura votaron en contra de la reforma, eso nunca se me olvidará, eso forma parte de nuestra historia, se fotografiaron. Yo por lo menos seguiré luchando por mis derechos porque sí que creo en la igualdad. Un fuerte abrazo.
Por majorerogayvisible - 24/11/2011 14:59
yo tbn quiero felicitarte Diego espero ke este gillpolla de Rajoy no quita esta ley vale, ke yo ya me soy casado en España en el 2010 con mi marido y ademas estoy luchando contra lo estado Italiano por hacer reconocer mi marido y otener un permiso de trabajo como coniuje xque el es uruguayo y aki puede solo estar de vacanciones y no somos nada por Italia! yo pienso ke se Rajoy hace esta ley me imagino ke en España eslota una bomba : los gays y todas las asociaciones LGBT haran un ruido tremendo como han echo los indiñados este año!porque España no es Italia!
que por el tema gaY no hacen un coño! y tmp los derechos!en italia, bueno ke decirte buena suerte a todos los gays de España que se deben casar y que hagan rapido antes ke este maricon deprimido saca la ley..meno mal que CATALUNYA no es del PP visto ke yo me soy cadaso alla.. Flavio
Por italianbombero - 24/11/2011 21:28
Yo espero y deseo que aunque los fachas hayan sacado esa gran mayoría que no merecen, pasen de largo en el tema del matrimonio igualitario y lo dejen como está, con las medidas tan impopulares que van a tomar y tanto recorte que parece que van a hacer en otros ambitos, solo les falta anular una ley constitucional que a nadie perjudica, no les interesa que los ciudadanos salgan a la calle según está el tema, si lo hicieran, cosa que no les conviene, verian que la verdadera mayoría es la que está contra ellos, no les hace ningún favor que miles de personas se manifiesten en contra de ellos día si y otro tambien, quedarían ante el mundo como un gobierno de república bananera, totalmente anti-democrático, de todas formas ya están apareciendo declaraciones de miembros del pp, a favor de dejar el tema del matrimonio igualitario tal como está, espero que esas declaraciones no sean pura fachada con tal de calmar los ánimos, de todas formas ya se verá, aunque que con Mari-ano y su "santa iglesia" apretandole las tuercas no nos podemos fiar.
Por eliceskool - 25/11/2011 1:05
Diego, gracias por toda la información que expones en tu articulo, no tenía muy claro como funciona el senado, el ts, etc. Lógicamente, tal como comentas, no queda otra opción, que la de esperar acontecimientos.
Por joseantoniomt - 28/11/2011 20:26
muy bien por tu explicación yo habia oido algo pero que decir de ese nuevo president con frenillo que nos queda pasar las de cain si va con esos pensamientos gracias por exponer tu articulo
Por andaluzdecordoba - 29/11/2011 22:03
... Diego, no nos vamos a morir, pero las previsiones de que la economia vaya a mejorar no son reales.
Pero nos hacia falta un articulo como el que has publicado.
Por tired - 01/12/2011 19:25
Sabemos que los gitanos votan masivamente al PP porqué sus dirigentes negocian directamente las contrapartidas a dichos votos, y en la comunidad gitana la disciplina de voto ha existido siempre. Ello al mismo tiempo que los que desean ver a los gitanos en las cámaras de gas también votan al PP.
Como las cámaras de gas no solo se usaron contra los gitanos y los judíos, uno esperaría encontrar una explicación racional de porqué tantos gays votan alegremente a su genocida favorito.
Tal vez en un próximo artículo. En este ya se han aclarado bastantes dudas.
Por krisiskekrisis - 05/12/2011 8:48
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