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Todo lo que no


El circo del cojonismo2014
16
Sep

El circo del cojonismo

Hay gente con tan mala suerte que se dice que, si montan un circo, les crecen los enanos. Es un poco lo que le pasa al PSOE, con la diferencia de que al enano se le vota en primarias abiertas.

Por Diego Manuel Béjar


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Pasen, pasen y vean. Bienvenidos al circo del cojonismo: el fantástico mundo en el que las cosas son "por mis putos cojones". Así, con todo el machismo implícito, y dicho mientras se sacuden dichas partes como quien quiere despojarse de cierto parásito: "por mis putos cojones".

Les invitaría a repetir la frase, sobre todo si cuando habla de la casta "el coletas" o algún amigo suyo usted nota cierta inquietud. Pero no: salvo que usted sea la propia casta, y no uno de los pardillos que la vota, tendría que decir "por sus putos cojones". Ya, sabe: los de ellos. Porque aquí somos una democracia (lo sabemos porque ellos, los de los cojones, así lo han dicho), pero unos cojones valen más que otros. Y, puestos a establecer categorías, por si no se había dado cuenta, los cojones que más valen son los que están más sudados, de llevar más tiempo en el asiento (de cuero, of course), elaborando hipótesis sobre las inquietudes del pueblo al mismo tiempo que recuerdan que está prohibido preguntar... Porque quítese las tonterías de la cabeza: a los políticos no les interesa saber qué le inquieta a usted, solo quieren tener algo que puedan presentar como inquietud para justificar sus devaneos de poder.

Ah, qué glorioso, ese político fumando su buen habano (en la intimidad, que en público no luce bien hacerlo: como quien habla catalán) mientras se pregunta: "¿qué he hecho mal? Yo, que soy tan buen líder que aquí en mi partido, que es mío, hago las cosas por mis putos cojones, ¿por qué me atormentan? Con lo bonito que es que me voten y luego tenga cuatro años para seguir el dictado de mis peludas pelotitas con independencia de lo que haya prometido... ¿Por qué no lo entienden? ¿Por qué cada vez más gente piensa que democracia es otra cosa? ¿Qué sabrá la chusma?". Ay, esos políticos que afirman gobernar "por convicción", ignorando que deben hacerlo por sus ciudadanos.

Y claro, la escena te la imaginas con un señor (o trotona, no seamos tan machistas) del PP y sabes que todo está en su sitio. Pero la escena te la imaginas con un señor que dice ser de izquierdas, que se le llena la boca recordando la historia del PSOE, y te entran ganas de que se convoque un referendum para legalizar las bofetadas públicas a ciertas personas. Pero no, no se convocará ese referendum. ¿Quién lo impedirá? ¡La casta! ¿Pero la casta de qué lado? ¿Casta de izquierdas o casta de derechas? ¡No importa! ¡La misma casta es!

Porque sí, señores, ahora resulta que el PSOE tiene un plan cojonudo para ganar las elecciones: jugar al despiste de una manera tan brutal que cuando la gente vaya a votar ya no sepa si el PSOE es de izquierdas o de derechas. Así, estadísticamente, en un contexto bipartidista (o bipolar) tienen un 50% de posibilidades de ganar, lo cual es mucho más esperanzador que las encuestas a pie de teléfono.

Qué cosas... parece que fue ayer y no hace cinco días cuando decía en esta columna que no pensaba que el PP y el PSOE fueran la misma mierda. ¡Qué equivocado estaba! Dejeme llevar por el olor, y pensé que era distinto pues distinto olía... pero no: el producto, al final, sigue siendo el mismo. Pueden decir cosas distintas pero luego, a la hora de la verdad...

— ¿Preguntamos a la gente? No, preguntar a la gente es ilegal. Una voz a lo lejos pregunta "¿Y quién dice que es ilegal?", y una vozarrona responde: "Nosotros, imbécil". Las consultas son ilegales. Las encuestas, en cambio, les ponen mazo. Que oye, si hacer una consulta es ilegal, pues vale: que sea ilegal. Pero luego no seamos tan hipócritas de hablar de lo que quiere o deja de querer la gente cuando no nos atrevemos a preguntarlo. Da igual que sea sobre Cataluña, Canarias o una moción para consultar sobre monarquía o república (que tal vez no se note, pero es la noticia que ha despertado hoy mi furia y el motivo de estas letras). ¡Aquí no se pregunta, cojones!

— ¿Discriminamos a los homosexuales del país apoyando un convenio internacional homófobo, y luego encima tiramos balones fuera diciendo que el infierno son todos los demás? ¡Adelante! Si luego la cosa huele mal sacamos a Zerolo: "si dejamos hablar al maricón no parecerá que estemos haciendo cosas homófobas en su puta cara, ¡ja ja ja! Y luego decimos que tenemos más amigos maricones".

— Si otro partido nos pisa los talones (o nos echa el polvo en las narices porque nos ha adelantado), ¿hacemos un repaso a ver por qué la gente ve mejor ese partido que el nuestro? ¿Se nos pasa siquiera por la cabeza que la gente, el populacho, pueda pensar o incluso, más atrevido aún, tener razones para tomar sus decisiones? ¡No! Acusamos a los del otro partido de populistas mientras escondemos nuestro programa, que no es populista super-para-nada.

¿De qué va todo esto? Pues de que yo quería el fin del bipartidismo, pero no a costa de que uno de esos partidos se suicidara de una forma tan absurda que solo puede ser justificada por graves deficiencias mentales. Es saber los resultados de las elecciones y el programa pasa al montón de papeles de sucio. Ya habíamos asumido que los partidos se pasan los programas, entre grandes risas, por aquellas sudadas partes. ¿Debemos asumir ahora que se pasen por ahí también la ideología? ¿Alguien es capaz de explicarlo?

Y, mientras tanto, seguimos en este circo del cojonismo, donde las cosas se hacen "por mis putos cojones". Sin preguntas, sin explicaciones, sin razones y, sobre todo, sin ningún sentido. Porque ellos saben lo que tú quieres, aunque todos estén de acuerdo en no preguntarte. Reconócelo: somos demasiado idiotas como para que pierdan el tiempo explicándonos las cosas de manera coherente.



Las opiniones vertidas por los colaboradores de Universo Gay no se corresponden necesariamente con las de la empresa editora, siendo responsabilidad exclusiva de quienes las firman.


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Acerca de Diego Manuel Béjar

Diego Manuel Béjar Diego Manuel Béjar es un emprendedor altamente relacionado con Internet, autor del portal Chueca.com y actualmente director de Looping Media (Geomundos.com, UniversoGay.com, Stonewall, Punto en Boca...). Autor de la novela Cómo seducir a un hetero. Está considerado como uno de Los 100 gays del año 2000 (revista Zero, 2001) y uno de Los 25 gays con más poder (diario El Mundo, 2006). Puedes saber más sobre él en su web.

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yo hace mucho que no tengo duda de que psoe y pp son la misma cosa. Qué ganas tengo de que llegue el de la coleta....
Por laovejarosa - 16/09/2014 20:36


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